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Calificación 8/10

Los integrantes de Anthrax parecen no descansar en su afán por hacer otro tipo de música a la de la de su banda principal. Frank Bello lo demostró con crecen con Attitudes & Altitudes y ahora, Scott Ian hace lo propio en el segundo disco de  The Damned Things, titulado High Crimes, cuya dirección musical es difícil de etiquetar, pero lo que sí es seguro es que se trata de un álbum para pasarla bien y disfrutar de un rock sencillo, directo y original. No hay que preocuparse por atinar cuál estilo están tocando, simplemente hacen buen rock, con riffs pegajosos y composiciones que traen mucho enganche, usando una amalgama de influencias.

En el papel, la combinación de thrash metal al estilo de Anthrax con la marca de pop-punk de Fall Out Boy parecía imposible de compaginar, pero acudiendo a la versatilidad de los músicos resulta factible congeniar. El guitarrista de Anthrax, Scott Ian y el guitarrista Joe Trohman de Fall Out Boy, decidieron no simplemente imitar los estilos de sus respectivas bandas y en cambio, está dupla junto con el baterista de Fall Out Boy, Andy Hurley, el líder de Every Time I Die, Keith Buckley, más el bajista de Alkaline Trio, Dan Andriano, siguen un curso menos predecible en High Crimes.

Como uno de los intérpretes rítmicos preeminentes del thrash metal, Scott Ian no es ajeno al poder del riff y en The Damned Things, junto con Joe Trohman (quien escribe la mayor parte de la música) encuentran un terreno común en su amor compartido por los actos de rock clásico como Thin Lizzy, pero luego expanden su alcance desde allí. Dicho esto, High Crimes no es un paseo por el ala fuzz-rock de los años 70. Buckley sigue su ejemplo, mostrando más rango de lo que normalmente puede mostrar. El espacio y la dinámica en la música le dan a su ingenio lírico un segmento para brillar más que nunca. Y a pesar de que los músicos han estado ocupados con sus bandas principales, su reproducción en el nuevo álbum encaja como si hubieran estado trabajando juntos durante años.

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