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Carlos Vargas

Carlos Vargas es conocido en Venezuela por ser uno de los percusionistas principales de la Orquesta Sinfónica de Caracas. Su desempeño ha ayudado a consolidar la fila de percusión de dicha orquesta. La calidad de su trabajo se ha hecho evidente en las giras exitosas realizadas por Alemania, Austria, Francia, Italia, Portugal, Noruega, República Checa, Rusia, China, Corea del Sur y Japón entre otros países.

Formado en el núcleo de Mérida, vino a Caracas a estudiar en la Academia Latinoamericana de Percusión y de allí pasó a formar parte de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Caracas. Fue en una de las giras internacionales de dicha orquesta cuando encontró a su otra gran pasión: la fotografía. Hoy día se ha convertido en uno de los fotógrafos más buscados por los músicos de las diferentes orquestas, especialmente sus directores.

Su estilo de fotografiar tiene un gran sentido estético, pero al mismo tiempo es espontáneo, sabe estar en el lugar correcto y en el momento adecuado, porque tiene un instinto natural. Comprende la labor periodística y el valor que tiene el trabajo de la imagen y las comunicaciones para un artista, lo cual siempre trata de fomentar entre sus compañeros. Tiene un proyecto muy noble en la red social Instagram, con el que entrevista de forma muy natural a los músicos y artistas de diferentes géneros y tendencias, dando a conocer su labor, iniciativa que ha sido muy aplaudida.

El generoso y talentoso Carlos Vargas le cuenta a Cresta Metálica cuándo nació su pasión por la fotografía, cómo complementa su labor de músico con la de fotógrafo, cuenta detalles sobre sus experiencias en ambas facetas y explica cuáles son sus planes futuros.

Carlos Vargas

Carlos Vargas es conocido por ser un gran percusionista, pero ahora te has abierto camino como fotógrafo. ¿Cuándo y cómo nació esa pasión por la fotografía?

Carlos Vargas: Nació en el año 2012, en una gira de la orquesta a Noruega. Casualmente estaba contigo, Roberto. Estabamos en Oslo caminando cuando paramos en un café a descansar y mi gran amigo Rafael Torres puso su cámara en la mesa. Yo la agarré y tomé un par de fotos, en ese momento supe que eso era lo mío.

¿Quiénes han sido tus maestros y mentores en el arte de la fotografía?

Carlos Vargas:  Mi primer gran mentor fue Rafael Torres. El me puso la cámara en las manos y ya después de ahí aprendí de grandes como Gerardo Gómez, Nohely Oliveros, Sergio Prado, Adolfo Torres, Alejandro Gil y Eduardo Alvarez. Y aunque de estos aprendí muchos fundamentos técnicos, también he aprendido mucho acerca de la filosofía fotográfica gracias a compañeros como Donaldo Barros, Ramzi Souki, Giancarlo Corrado, Francisco Risques y Jenny Riobo.

¿Piensas especializarte en la fotografía musical o quieres abarcar otros campos?

Carlos Vargas:  Pues la fotografía musical se me hace un poco más natural que las otras tendencias fotográficas ya que soy músico. Pero también me gusta mucho la fotografía de publicidad, productos y documentalismo.

¿Te imaginas en un futuro mediano viviendo solo de la fotografía o vas a compartir tu tiempo entre la música y la fotografía?

Carlos Vargas:  Hasta donde sea posible, compartiré mi tiempo entre las dos. Amo la fotografía y también amo la música. Sinceramente no me veo sin estar en la orquesta. Además la mayoría de oportunidades que he tenido en el mundo de la fotografía han sido gracias a la orquesta.

¿Qué puedes decir sobre el proyecto que llevas a cabo en tu Instagram? Combinas la fotografía con algunos elementos del periodismo en una forma muy bien planteada. ¿Cómo surge esta iniciativa?

Carlos Vargas: Mi gran amigo Donaldo Barros tiene un proyecto llamado “Historias de un vecino”, y en una conversación con el, le comentaba que me encantaría hacer algo parecido pero adaptado a mi mundo: la música. A él le encantó la idea y ahí nació “Historias de un músico”. Este proyecto me parece importante porque todos sabemos quienes son Gustavo Dudamel, Christian Vasquez, Diego Matheuz y Dietrich Paredes, y a pesar de que ellos son grandes maestros con grandes logros, la orquesta y sus músicos son muy importantes también, pues son su instrumento.

Así que decidí contar la historia de los músicos de las diferentes orquestas. Este proyecto ha ganado terreno muy rápido y se extendió también al campo popular.

¿Qué opinas sobre la importancia de la labor periodística en el desarrollo de la música y la cultura en general?

Carlos Vargas:  La difusión de la información tiene una importancia crucial en el desarrollo músical y cultural. Recuerda que el artista vive de los aplausos del público que va a verlo, o de la admiración con la que el público mira sus obras o fotos. Por eso es importante la labor periodística. Y no solo para informar sobre lo que va a pasar, sino también lo que esta pasando en el mundo cultural.

Carlos Vargas

Muchos artistas no cuidan el aspecto de su imagen y promoción, no se preocupan por tener una buena carpeta de fotos, cuando en el mundo digital de hoy en día es vital contar con este recurso. ¿Qué le dirías a los músicos que no se preocupan por este aspecto para convencerlos?

Carlos Vargas:  Esto es parte fundamental de ser un artista. Es muy importante tener un buen portafolio de fotos para programas de mano, entrevistas digitales, páginas web y redes sociales. Una buena foto habla por sí sola.

Muchos músicos, incluyendo a algunos de nuestros principales directores de orquesta te están llamando para que te encargues de tomarles las fotos en los conciertos. ¿Cómo te sientes ante estos enormes votos de confianza?

Carlos Vargas: Es un gran honor que se interesen en mi trabajo. Cuando comenzó a suceder con el maestro Diego Matheuz, no me lo esperaba. No podía creer que un maestro como él se interesara en mi trabajo. Luego me llamó el maestro Christian Vásquez, con el que además he mantenido una relción de trabajo fotográfico constante y una gran amistad. Luego con el maestro Dietrich Paredes y cuando me di cuenta, tenia mi computadora llena de fotos de estos maravillosos maestros, es una oportunidad increíble. Es muy importante este trabajo para mí como fotógrafo, no sabes la satisfacción que siento al ver una de mis fotos en revistas, periódicos, páginas web y redes sociales internacionales. Además es ganancia doble, ya que además de tener la gran oportunidad de hacerles fotos, también aprendo como músico y estudiante de dirección orquestal. Ojalá cuente con la oportunidad de hacer este trabajo para el maestro Gustavo Dudamel, cruzaré los dedos.

Además de Carlos Vargas ahora existe todo un movimiento de jóvenes músicos dentro de El Sistema dedicados a la fotografía. ¿Qué opinas sobre el trabajo de estos compañeros y sobre este movimiento?

Carlos Vargas: Todo es arte. Yo creo que el artista no necesariamente tiene que estar amarrado a una rama del arte. Siento gran orgullo de formar parte de este grupo de músicos que tomamos una cámara y comenzamos a explorar este mundo tan  increíble que es la fotografía. Les recomiendo que vean el trabajo de estos maravillosos fotógrafos, pues a pesar de que estamos todos en el mismo mundo de la música, y muchas veces en el mismo lugar, que es el Centro Nacional de Acción Social Por la Música, cada uno tiene una visión y un concepto totalmente diferente y particular. Entre los más destacados están Isabel Gomez, Fernando Mellado, Juan Pablo Gedler, Felipe Rodriguez, Aquiles Delgado, Elizabeth Hernandez y Erika Perera.

Hablando de tu otra faceta, en la que también eres muy bueno, ¿Quiénes  son los percusionistas que más te han influenciado?

Carlos Vargas: Siempre hay grandes maestros de los cuales uno ve videos y sueña con recibir clase, pero creo que es importante mirar la enorme cantidad de percusionistas que tenemos aquí en Venezuela. Jose “Cheo” Cárdenas, Edgar Saume, Yvan Hernandez, Jerry Cárdenas, José Alberto Marquez, Jesus Pérez, Felix Mendoza, Ramon Granda, Matias Azpurua, Luis Trejo, Juan Carlos Silva, Simon Gonzalez, Cesar Gonzalez, Acuarius Zambrano, Edgardo Acosta, entre muchos otros, porque si sigo nombrando a todos los percusionistas venezolanos que me han influenciado, van a pasar una semana leyendo esto.

Carlos Vargas

¿Cómo describes la labor de un percusionista dentro de una orquesta sinfónica?

Carlos Vargas: Muchas veces se dice que el percusionista es el segundo director de la orquesta. De un período hacia acá, la percusión no solo se ha vuelto importante, sino indispensable gracias a su versatilidad, variedad de sonidos, colores y efectos.

¿Cuáles han sido los momentos más felices y especiales que has vivido en tu carrera como músico?

Carlos Vargas: Los conciertos. Ver como tanto trabajo y esfuerzo rinde frutos. Sentir como la adrenalina se apodera de ti para poder ejecutar la obra lo mejor posible. Mirar a los lados y ver a tus compañeros listos para hacer lo que aman. Estos compañeros que al final se convierten en tu familia. Cada concierto es una experiencia diferente, pero debo decir que los conciertos que hacemos fuera del país cuando la orquesta se va de gira, son más que una experiencia, un reto. Todos estos momentos y personas, son la causa de que yo sea músico.

¿Qué otro tipo de música escucha e interpreta Carlos Vargas?

Carlos Vargas: Soy un gran amante de la música venezolana: la onda nueva, merengue venezolano, joropo, joropo oriental, gaita zuliana, y muchos otros géneros, que a veces la gente no conoce, pero que son de gran importancia en nuestra cultura. Como percusionista siempre me ha llamado la atención la música afrovenezolana en toda su extensión. Y a pesar de que actualmente no formo parte de un grupo en el cual interpreto esta música, siempre me gusta investigar acerca de ella.

También has estado trabajando en la formación de jóvenes percusionistas ¿qué nos puedes contar  sobre esta labor?

Carlos Vargas: Se trata de  continuar el legado que siempre nos ha enseñado el maestro José Antonio Abreu. Más allá de formar jovenes percusionistas, siempre me ha llamado la atención hacer talleres para formar filas de percusión. Montar repertorios, formar vinculos inter-filas, acoplar a la fila de percusión junto al resto de la orquesta, etc.

Carlos Vargas

¿Tienes alguna otra pasión además de la música y la fotografía?

Carlos Vargas: Dentro de la música, además de la percusión, la dirección de orquesta. Desde que vivía en Mérida me llamaba la atención la dirección de orquesta por lo que le pedía clases a cualquier director invitado que llegaba a Mérida. Ya estando aquí comencé a hacer seccionales de vientos y percusión de la Orquesta Sinfónica Juvenil del Conservatorio de Música Simón Bolívar gracias al maestro Eddy Marcano. Con esta misma orquesta hice la preparación de varios repertorios para el maestro Dietrich Paredes. También he trabajado con la Orquesta Sinfónica Juvenil de Chacao bajo la direccioón del maestro Ulyses Ascanio y con la Orquesta Sinfónica Infantil Centro-Llano-Occidental bajo la dirección del maestro Fernando Ruiz. Hace unos meses dirigí un concierto a la Orquesta Sinfónica del Estado Mérida, y espero que esa oportunidad se vuelva a repetir muy pronto.

¿Qué representa para ti el maestro José Antonio Abreu?

Carlos Vargas: Es como mi padre. Y creo que a cualquier músico de El Sistema que le preguntes eso, te responderá con las mismas palabras. Tengo tantos recuerdos de ensayos con él, tantas enseñanzas. Su sabiduría es enorme, y lo más bonito es que pareciera que su proyecto de vida es transmitirnos toda esa sabiduría a nosotros.

¿Crees en El Sistema como medio para el rescate social?

Carlos Vargas: No solo lo creo, lo se. Conozco muchos casos, algunos por historias que me han contado, otros por historias que yo he contado en mi proyecto fotográfico y otros por cercanía con los protagonistas de estos casos, de rescate social, en el que El Sistema les ha cambiado la vida completamente, no solo al músico, sino a su familia entera. Sin duda creo que El Sistema se ha vuelto una parte fundamental de la sociedad venezolana, y que es un proyecto que debería replicarse (por supuesto con las variaciones necesarias para adaptarlo a las diferentes sociedades) en todos los países.

¿En qué medida El Sistema ha cambiado tu vida?

Carlos Vargas: Totalmente. Sin El Sistema no hubiese conocido la música y la orquesta, por ende no hubiese conocido la fotografía que son las dos cosas que más amo. No estaría respondiendo esta entrevista. No se que hubiese hecho sin El Sistema en mi vida. Esto ha definido totalmente quien soy hoy en día.

Carlos Vargas

¿Cómo ha sido el apoyo que te ha brindado tu familia a lo largo de tu carrera como músico?

Carlos Vargas: Fundamental. Vengo de una familia totalmente universitaria y academica. Mis padres son economistas, una hermana médico, una hermana abogado, un hermano administrador de empresas y yo, el menor de cuatro, soy artista. A pesar de que todos mis hermanos llegaron a tener un contacto con la música, y de hecho mi hermano sigue tocando guitarra, yo fui el único que se dedicó a esto como profesión. Sin embargo siempre me han apoyado 100%. Yo estudié un año de Ciencias Políticas en la Universidad de Los Andes (ULA), y recuerdo que cuando decidí que quería dedicarme a la música, tenía mucho miedo de decirselo a mi papá porque pensaba que me iba a regañar. Pero cuando reuní el valor y se lo dije, me apoyó totalmente. Sus palabras fueron “Hijo, tu debes hacer lo que ames y ser el mejor en eso. Si la música es lo que amas, entonces a eso te debes dedicar. Cualquier cosa que hagas con pasión, disciplina y constancia, te va a traer éxitos”. Creo que esas palabras fueron fundamentales para todo lo que vino después, y le agradeceré de por vida a mi papá y al resto de mi familia por todo ese apoyo.

Por: Roberto C. Palmitesta R.
proberto@crestametalica.com
@rpalmitesta/@escenarockfm (Twitter e Instagram)

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