Share
Amaranthe

Quienes me conocen saben que soy un defensor de la fusión musical, creo que la música solo es una, aunque tenga predilección por algunos géneros en específico como es el caso del rock y de la música clásica, pero no me privo de ninguna expresión musical hecha con calidad artística como la salsa, el jazz y la música tradicional venezolana que es tan mágica. Defiendo la tesis de que solo existen dos tipos de música: la buena y la mala.  Pero también estoy de acuerdo en que las fronteras deben cruzarse con respeto, con imaginación pero respetando cada expresión sonora, dominando o al menos teniendo buen conocimiento de los estilos que se quieren mezclar.

Dentro del rock en estos últimos días he escuchado dos bandas hacer unas fusiones realmente extremas, pero muy bien hechas, del más alto nivel posible, que reaseguran el hecho de que las barreras las ponen los propios músicos y que a veces es sano derribarlas. Es como cuando quieres construir una carretera que une varios países, la misma debe estar bien diseñada, respetando las leyes y las culturas de cada nación, teniendo conocimiento de su geografía e ideología; si no tiene un buen trabajo de ingeniería SE DERRUMBA, y así pasa con la música.

Esas dos bandas son EPICA (Holanda) y AMARNTHE (Suecia-Dinamarca), ambas gustosamente con voces femeninas como protagonista, aunque también tienen su antagonista masculino. Desde sus inicios no tuvieron miedo es ofrecer al público sus fusiones y con sus nuevos trabajos hacen que te preguntes ¿cuál es el límite dentro de una fusión?

Epica

Epica vs Metropole Orkest” es un EP grabado entre dicha banda de metal sinfónico y la Orquesta Metropole ganadora del Grammy holandés, interpretando y redescubriendo la canción Beyond the Matrix, produciendo contrastes extremos: voces guturales sobre una base big band jazz años 50; poderosos riffs de guitarra que interactúan con el ritmo jazz-dance; un coro sinfónico que se encuentra con una voz pop-rock y otra agresiva; solos de guitarra que limitan con melodías de trompeta; instrumentos de viento metal que interpretan segmentos que eran riffs de guitarra eléctrica; violines con un sonido oscuro y ritmos hasta bailables que desembocan en baterías frenéticas.

El otro caso es el del disco Helix, la más reciente producción de Amaranthe, agrupación de estilo variopinto, porque cuenta con tres voces (voz limpia femenina, voz limpia masculina y voz gutural) además de una inusual combinación de death metal melódico y metalcore con pop y música electrónica. ¿Es eso posible? Podría pensarse que esta alternabilidad podría generar rechazo, pero por el contrario han causado furor de ventas mundial, añadiendo asistencia masiva a sus conciertos.

En Venezuela hemos visto como fusiones hechas con calidad musical y manejo adecuado de los géneros musicales se puede llegar lejos, hasta lo más alto y no me canso de dar estos ejemplos porque es importante que las nuevas generaciones los conozcan y los tomen de referencia:

Zardonic (2018)

Zardonic es el DJ más exitoso que ha dado Venezuela, cuya fama mundial y notoriedad supera a cualquier otro. Es una superestrella internacional y su éxito se debe a fusionar la música electrónica (Drum & Bass principalmente) con el metal extremo, hip-hop y quién sabe cuántas cosas más. El guitarrista Félix Martin (larense igual que Zardonic) con su mixtura de shred, progresivo, jazz y música tradicional venezolana, ha llegado a girar e interactuar con Sons of Apollo, Steve Vai, Tony McAlpine y Marty Friedman entre otras superestrellas de la guitarra.

Laberinto de Guarenas-Guatire, con su metal latino se estableció en Holanda y de allí sonaron en toda Europa, tocando en los más importantes festivales de rock-metal del mundo como el Wacken Open Air o el GrasPop. Estrellas como Dave Lombardo, Max Cavalera e integrantes de Slipknot han elogiado su música, con presenta una mixtura del metal con diversos ritmos afro-caribeños.

Share