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La desobediencia civil es un acto público, no violento, consciente y político, contrario a la ley, cometido con el propósito de ocasionar un cambio en la ley o en los programas de gobierno. Actuando de este modo, apelamos al sentido de justicia de la comunidad…”, como explica la autora Beatriz Magaloni en su ensayo La Desobediencia civil en la democracia constitucional.

Esta acción tiene como finalidad la de desacatar las normas impuestas de forma ilegítima por el régimen de turno; es decir, es un derecho inherente a todos los ciudadanos, investidos de autoridad o no, de manifestarse en contra de lo establecido de manera arbitraria por quien tiene el dominio de todos los poderes públicos y jurídicos. Mediante la consulta ciudadana, estamos apelando al sentido de justicia de la comunidad, es decir, les estamos dando a todos los ciudadanos venezolanos – sin distinción alguna – la ventana para manifestar abiertamente su rechazo al régimen, estén en Venezuela o no.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), nos ofrece esta opción amparada en el artículo 350, en caso de existir, entre otras cosas, una evidente violación de los derechos fundamentales por parte de un gobierno: derecho a la vida, derecho a la salud, derecho a la seguridad física, moral y jurídica; derecho a la alimentación, al libre tránsito, al resguardo de las garantías fundamentales, respeto a los derechos humanos básicos, el respeto a la propiedad privada, entre otros.

Cuando se hace la referencia a desobediencia civil es importante señalar dos aspectos fundamentales. El primero: “Indica que el objetivo principal de la desobediencia es traer cambios en el orden social o político que afectarían la libertad de los ciudadanos”.[1] El segundo aspecto es la parte civil, que tiene que ver con las obligaciones éticas o legales que todo ciudadano debe cumplir en pro de la defensa y resguardo de los derechos fundamentales inherentes a cada ciudadano.

La desobediencia civil es un mecanismo de lucha no violenta, amparado en el artículo 333 de la CRBV. Es importante señalar que en este contexto, la consulta ciudadana es un acto netamente civil porque es realizado sin presencia de ningún ente público ni del Plan República. Esta acción, junto a las protestas de calle, es un golpe contundente al régimen imperante, es decir, una clara manifestación del total descontento – por parte de la mayoría de la población venezolana – por todas las medidas implementadas por el régimen, lo que, además de la política, ha producido una crisis humanitaria sin igual en la vida republicana de Venezuela.

Nos gustaría dejar en este artículo algunos ejemplos de desobediencia civil en la historia del mundo, y las consecuencias que han traído en pro del bien que se busca: un cambio político y/o social: [2]

  • India: Mahatma Gandhi y la marcha de la sal.

El desafío de Gandhi a las leyes coloniales británicas sobre el monopolio de la sal comenzó en marzo de 1930 y desató una ola de desobediencia civil que contribuyó a la expulsión del imperio británico. Las leyes de la sal gravaban la producción de sal india por lo que el país tenía que importar sal británica. Gandhi y sus partidarios comenzaron una larga marcha para producir sal y transportarla sin pagar el impuesto correspondiente: los británicos oprimieron la marcha ferozmente, arrestaron a miles de personas, y se negaron a hacer ninguna concesión. Esta protesta se vio limitada por falta de apoyo de la comunidad musulmana. Sin embargo, la campaña tuvo efectos a largo plazo que compensaron su incapacidad para conseguir los objetivos inmediatos. Primero, inspiró a aquellos que participaron, ya que muchos no habían estado organizados antes. En segundo lugar, anunció al mundo que la masa de indios era una fuerza a tener en cuenta, y que las autoridades británicas se habían visto obligadas a negociar con su líder. En tercer lugar, estimuló nuevas oleadas de desobediencia civil.

  • EE.UU: Martin Luther King. 

Uno de los hombres más importantes en la lucha por la igualdad de las personas. Martin Luther King siempre mostró en su pensamiento que estaba a favor de la desobediencia civil. Aunque se admitía la existencia de injusticias sociales, se expresaba la idea de que la batalla contra la segregación racial debía tener lugar en los tribunales y no en la calle. King respondió entonces que sin acciones directas y fuertes como las que él lideraba, los derechos civiles no se conseguirían nunca. 

  • EE.UU: Henry David Thoreau, padre de la desobediencia civil. 

Quizá su lucha no fue tan impactante o tan grande como la de los otros elementos, pero su legado sí fue el más importante. Thoreau ejerció la desobediencia civil al negarse a pagar los impuestos que ayudaban en la lucha a favor de la esclavitud. Pese a que no tuvo un gran papel en esta lucha, sí lo tuvo su obra. Gracias a él, pensadores como Martin Luther King o Gandhi pudieron mejorar el mundo, de modo que, directa o indirectamente, Henry David Thoreau ha sido uno de los personajes que más han hecho por hacer de este, un mundo mejor.

  • Trabajadores estadounidenses durante el conflicto industrial. 

Los conflictos industriales en EE. UU. siempre habían tenido un patrón de insurgencia, principalmente debido al conflicto violento entre gobierno y empleadores, hasta la llegada del New Deal, política intervencionista de Roosevelt para luchar contra los efectos de la Gran Depresión, que hizo que una ola de militancia produjera un apoyo legal e institucional para los trabajadores por primera vez.

Los trabajadores no organizados en las plantas textiles y las minas de carbón, golpeados por la recesión, pero también inspirados por la promesa de Franklin Roosevelt de hacerse cargo de los trabajadores industriales, comenzaron una serie de batallas desesperadas en contra de los recortes y las pérdidas de trabajo. Pero para ganar, tuvieron que optar por las tácticas más alborotadoras, enfrentándose a la violencia de esquiroles, policía y, en algunos estados, a la imposición de la ley marcial.

Aquí es cuando surgen los «escuadrones voladores» de piquetes que marchaban de pueblo en pueblo durante la huelga de la industria textil en 1934, solicitando a los empleados que abandonaran sus puestos. Esta particularidad es importante porque estos trabajadores estaban normalmente distribuidos en pequeñas empresas y tenían muy poca fuerza industrial por ellos mismos. Un segundo momento clave fueron las sentadas de los trabajadores en las fábricas de acero y coches. Se trataba de obstruir la producción colocándose en posiciones estratégicas y negándose a mover: una estrategia que fue muy eficaz y menos violenta que los piquetes. 

  • Inglaterra: El impago del impuesto de capitación.

El momento más dramático de la campaña para no pagar el impuesto de capitación podría ser la manifestación de 200.000 personas en el centro de Londres el 31 de marzo de 1990. La policía, algo poco habitual, salió perdiendo. Este fue simbólicamente importante, pero surgió de una serie de errores tácticos. Lo que es importante de estas acciones es una forma mucho más duradera de desobediencia civil. En el caso del impuesto personal, se desarrolló una red nacional de campañas y sindicatos de impago. Su estrategia era resistir a cada paso: negarse a inscribirse para el impuesto, impugnando las reclamaciones de las instituciones (obstruyendo el sistema legal) y, finalmente, rechazando el pago. Esto fue muy eficaz. La recaudación del impuesto fue ineficaz, y la situación se polarizó con un gran costo los conservadores gobernantes, que se vieron obligados a deponer su líder y retirar la ley al completo.

Para que la desobediencia civil tenga una consecuencia positiva para Venezuela, la unión es imprescindible, independientemente de las ideas. Estando en lo que podría ser la recta final, todo lo que pueda sumar para salir victoriosos, es indispensable. Habrá tiempo para la justicia, que no para venganzas. Lo imperativo es sacar al país del marasmo en el que se encuentra, producto de 18 años de desaciertos. 

[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Desobediencia_civil

[2] http://listas.20minutos.es/lista/ejemplos-de-desobediencia-civil-341510/

Por: Jomarly Iglecia
joma@crestametalica.com 
@JomarlyIgleciaC

Mónica Herrero
monica@crestametalica.com
@moniqueee1982

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