Una visita inesperada

Esther Abrami (@estherabrami) – Voz del violin

Llegaste inesperadamente en medio de una tibia tarde de primavera, fría como el viento y con ese dulce aroma a jazmín y lavanda, esa mirada penetrante y aquella piel dulce y blanca como el polvo de azúcar. Yo no advertí tu regreso, pero cuando apenas abrí la puerta para entrar a casa, aquel irresistible olor que despedía tu cuerpo inundó mi ser.

Al abrir por completo aquella puerta el sol hizo que brillaras aún más, pero tu expresión facial seguía siendo seria y altiva. Ni tú no yo sabíamos que esperar del otro. Me quedé paralizado y tú por instantes también te quedaste inmóvil hasta que hiciste un movimiento para colocarte, el violín al hombro. Descalza como una hada del bosque y con un vestido carmesí que te hacia lucir como una princesa salida de un cuento infantil, era difícil de creer que tanta belleza fuera real.

No intercambiamos palabras, me fulminaste con tu mirada y rompiste el silencio con tu violín. De pronto sonaron melodías barrocas y diste rienda suelta a tu imaginación musical. Te expresas mejor con música que con palabras y eso lo sabes bien, pronto, con tu música me expresaste más amor y pasión que con cualquier adjetivo del idioma español. Te levantaste de aquellas escaleras dónde estabas sentada y en punta de pie comenzaste a danzar suavemente mientras tocabas el violín.

Esther Abrami (@estherabrami) – Voz del violin

La puerta estaba abierta y aquellas melodías escaparon al patio de la casa, invitando a las aves a entrar. De forma inesperada te acompañaban en la danza y con su canto algunos azulejos y golondrinas. Más adelante entró un par de palomas. El viento también se unió a la fiesta trayendo sus murmullos y convidando a los pétalos de diversas flores a que ingresaran para dibujar algunas figuras en el aire, que iban al compás de tu música.

Repentinamente dejaste de tocar, porque viste lágrimas en mis ojos. Un azulejo se posó en mi hombro y algunos pétalos rosados y amarillos cayeron en tu cabello. Fue como una señal y te acercaste a mí, me abrazaste y luego susurraste a mi oído: “no llores que vine para quedarme” a lo cual respondí: “no es tristeza, es alegría y esta vez no te dejaré ir”. Las aves nos dejaron solos y el viento cerró la puerta, los detalles de lo que sucedió después solo lo sabemos tú y yo, pero quedó escrito en nuestros cuerpos.

Modelo: Esther Abrami @estherabrami

Comparte
Roberto Palmitesta
@rpalmitesta | Subdirector y Editor de Cresta Metalica Producciones. Licenciado en Comunicación Social, TSU en Turismo, Jefe de prensa con más de 20 años de experiencia, en empresas e instituciones de gran prestigio como el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, Conservatorio de Música Simón Bolívar, Profit Producciones, Melomaniac Producciones y Conciertos Metal, así como con artistas de gran prestigio. Locutor y productor radial; manager de bandas y artistas. Productor de conciertos y eventos culturales nacionales e internacionales. Redactor en distintos medios de comunicación digitales e impresos. Experiencia como Jefe de Prensa del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela y del Conservatorio de Música Simón Bolívar (2010-2017); asesor comunicacional del maestro José Antonio Abreu (2010 – 2013); actual asesor comunicacional de dicha institución. Jefe de Prensa de Profit Producciones en diversos eventos celebrados en El Poliedro de Caracas, Forum de Valencia, Terraza del CCCT, Concha Acústica de Bello Monte, Estacionamiento del Poliedro, etc. (2005 – 2010). Jefe de prensa de artistas como Eddy Marcano, Pacho Flores, Ensamble 7/4, Giancarlo Castro, Tarcisio Barreto, Ceballos, Prisca Dávila, Goyo Reyna, Los Sinvergüenzas, entren muchos otros.
https://crestametalica.com/author/roberto-palmitesta/