Share

553221_10151766199271302_614979327_n

Calificación 9.5/10

Mucho crédito para esta banda originaria de Helsingborg, Suecia y una de las pioneras del death metal melódico, al editar un trabajo lleno de creatividad, tan abundante, que tuvieron que sacar un CD doble en el que plasmaron 20 de las 27 canciones que habían compuesto. En este The living infinite la agrupación superó en gran forma a la salida de uno de sus principales compositores, Peter Wichers –abandonando a Soilwork por segunda vez -, quien fue sustituido por David Anderson. En total una obra maestra que sin duda quedará entre los mejores discos de 2013.

El disco uno arranca con una fuerza descomunal en el tema Spectrum of Eternity. El órgano hammond llena de atmósferas a Memories Confined, un medio tiempo cargado de arreglos. This momentary bliss prueba por qué Soilwork es una de las pioneras del death melódico. Las voces limpias de Speed hacen de las suyas en Tongue. El tema título inicia con guitarra acústica para luego transformarse en una combinación de ritmos y melodías que la hacen una de las canciones más completas del álbum. Let the first wave rise es ideal para formar mosh pits en los conciertos. Vesta es un corte que evidencia la calidad compositiva que tiene esta banda que va más allá de un sub-género del metal. En cortes como The Windswept mercy y Whispers and lights Speed explora las diferentes facetas de su voz limpia al punto que no lo reconocerás, mientras que los teclados de Sven Karlsson toman un rol protagónico.

El disco dos comienza con la breve instrumental Enter Aeons en plan doom que desemboca en la rápida Log Live the Misanthrope, donde además los guitarrias David Anderson y Sylvain Coudret tienen mucho mérito tanto en los lead como con las rítmicas. Drowing Whith silence es un corte directo y emocionante mientras que Antidotes in passing es de esos temas progresivos que te ponen a pensar. Leech tiene otra descarga de fuerza sin descanso ni desperdicio con guitarras apabullantes contrastando con The living infinite II, una obra con variedad sonora y rítmica que requiere varias escuchas para percibir sus detalles. En la instrumental Loyal Shadow las guitarras de Anderson y Coudret hacen de las suyas, sirviendo sutilmente de introducción a la siguiente canción Rise above the sentiment con Speed cantando en un estilo histriónico. Las melodías de Parasite blues son super pegajosas, de esas que se graban en la mente y la majestuosa Owls predict, oracles stand guard es el cierre dorado a esta colección de 20 temas.

Reseña por: Roberto Palmitesta /  @rpalmitesta @Escenarockfm

  • Björn “Speed” Strid – voz
  • Ola Flink – bajo
  • Sven Karlsson – teclados
  • Dirk Verbeuren – batería
  • Sylvain Coudret – guitarra
  • David Andersson – guitarra

Share