Es casi imposible o sumamente difícil (para ser optimista) hacer una selección de los 20 mejores discos del METAL de la década que acaba de culminar, porque realmente el metal ha sido sumamente prolífico y la cantidad de lanzamientos de calidad es apabullante. Hacer un top 10 o top 20 o hasta un top 100 es sumamente complicado, y requiere un trabajo de memoria e investigación, para no caer en los errores de muchos medios de comunicación especializados que por flojera o por precipitarse elaboraron sus listas tomando solo en cuenta en un 80% a los lanzamientos registrados del 2017 en adelante. En mi caso, en nombre de mi programa radial Escenarock y en nombre de Cresta Metalica, me tomé varios días en escuchar y revisar lo que se ha hecho a lo largo de estos fantásticos 10 años. Como periodistas o articulistas hay que tener memoria histórica.

El álbum más “completamente perfecto” por así decirlo o disco de la década resultó ser Queen of Time (2018) de los finlandeses Amorphis, porque es un trabajo que ilustra maravillosamente una fusión de death metal, heavy metal, metal progresivo, metal gótico, folk metal, rock progresivo de la vieja escuela y hasta rock psicodélico, grabando con diferentes técnicas, usando además de los instrumentos del rock, una coral, una orquesta, invitados de lujo y empleando instrumentos como órgano de tubos, piano acústico y otros elementos del folklore fines. La misma banda aparece en esta selección con su Under the red cloud (2015), otra joya, menos complejo, más directo pero igual de fascinante e intrínseco.

Parece que al universo del rock se les olvidó que en 2012 Van Halen editó una obra maestra llamada A Different Kind of Truth, que trajo de vuelta a una de las bandas más importantes de la historia del rock en plena forma. Muchos dirán “pero Van Halen es hard rock…no es Metal”, y si es cierto que muchas de sus placas navegan la corriente hard rock melodic – shred, pero este disco es sin duda heavy metal de escuela con un sonido moderno.

Pero si vamos a hablar de heavy metal clásico, no puede faltar el sensacional Book of Souls (2015) de Iron Maiden o el trepidante Firepower (2018) de Judas Priest, dos producciones impactantes que dejaron una huella imborrable por parte de dos de las bandas que le dieron vida y forma el heavy. Me perdonarán muchos fans de Maiden, pero creo que este Book… es quizá uno de los tres discos más ambicioso y diversos de todo el catálogo de la doncella de hierro. ¡Jódanse los que dicen que es muy progresivo!.

¿Cómo olvidar los fabulosos Prayers I y II de Sixx AM? Metal moderno, alternativo y por supuesto que con la presencia del glam metal, fueron magistralmente producidos ambos volúmenes por la propia banda en el año 2016. Otra producción de altos cilindros es el Dystopia de Megadeth, lanzado en 2016 demostrando a los tontos críticos que ahora es que le que cada vida a esta agrupación insignia del thrash más técnico y elaborado. El disco se convirtió en el de mayor éxito de ventas para el conjunto liderado por Dave Mustaine desde la etapa 1990 – 1994 y que hasta fue premiado con un Grammy.

Incluyo en el top 10 al mismo disco que seleccioné como álbum del año 2019: Zero Gravity: Rebirth and Evolution, de la banda Turilli-Lione Rhapsody por ser una producción sumamente emocionante, compleja, emotiva y futurista, así como con un trabajo lírico interesante y cautivante. Metal sinfónico, metal-progresivo moderno, heavy metal neoclásico, power metal intenso, música clásica, opera, canto coral… que más se puede pedir??? Es la misma razón por la que incluí en lo más selecto de la década al álbum Prometheus, Symphonia Ignis Divinus (2015) de Luca Turilli, que implicó siete meses de composición, tres meses de producción, más de 50 días de mezcla, trabajando con una orquesta y dos coros, junto a varios invitados especiales. Luego se convirtió en el primer disco de la historia del rock que fue grabado usando la tecnología Dolby Atmos.

El thrash estuvo presente en toda la década y se editaron excelentes obras, ya hablamos del Dystopia de Megadeth, pero tampoco puede dejarse fuera al Worship Music de Anthrax (2011) o cualquiera de los discos de Overkill, así como al Humanicide de Death Angel (2019) que hasta fue nominado al Grammy. Muchos preguntaran ¿vas a dejar fuera al Hardwired… to Self-Destruct (2016)? Y no lo he dejado fuera, merece estar en el top 20 de la década por el esfuerzo que hizo la banda por regresar a sus raíces con un trabajo contundente y lleno de riffs de alta factura.

Otra producción que despertó pasiones fue el Machine Messiah (2017) de Sepultura, que quizá el mejor disco de este grupo brasileño desde la salida de los hermanos Cavalera. Una genuina obra de arte del Groove y del metal latino, sobre todo los temas instrumentales son impresionantes.

La década que recién culmina no fue la mejor para Helloween aunque cerraron con su soñada y anhelada reunión que inicia un nuevo período este 2020 con un nuevo disco que actualmente se está grabando. Sin embargo, el sensacional My God Given Right (2015). Dentro de la corriente del power metal alemán también sobresalió el tributo al heavy metal cláisco de Gamma Ray titulado To the metal (2010). La metal-ópera más famosa y prolífica del mundo AVANTASIA registró varias placas con el más alto nivel artístico, especialmente el capítulo más reciente: Moonglow (2019), representando un recorrido musical por el hard rock, el glam, el heavy 80, el power metal y el progresivo con algunos de los mejores cantantes del rock mundial.

Otra agrupación que considero innovadora y creativa son los suecos Dark Tranquillity quienes en 2013 lanzaron el fabuloso Construct, demostrando que siguen siendo los líderes del death metal melódico. La banda belga Diablo BLVD, que lamentablemente se disolvió en 2018, dejaron testimonio de su habilidad para conjugar estilos y al mismo tiempo de traer algo original con Zero Hour (2017), con canciones que rememoran el new wave de los 80 pero llevados a un tono más pesado, vigente y con humor negro.

No podemos olvidar la década que tuvo Motorhead antes que Lemmy se fuera a otro plano, la verdad es que los tres discos que lanzaron entre 2010 y 2019 son muy buenos, pero creo que el mejor y el más aplastante fue The world is yours (2010). Los otros fueron Bad Magic (2015) y Aftershock (2013). Quizá las noticias más tristes de la década pasada para el rock en general fueron el fallecimiento de Lemmy Kilmister en 2015 y la del gran maestro Ronnie James Dio en 2010. Justamente, Lemmy le había dedicado a Dio el álbum The world is yours.

En verdad creo que esta breve selección se queda corta para lo que fueron estos últimos 10 años, memorables y llenos de buena música pese a lo que los puristas consideran. Sin embargo en estas líneas logré tomar con pinzas los que considero fueron los mejores, los más representativos, influyentes y relevantes. Si no te gusta esta lista… respeta, no critiques y crea tu propia lista.

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