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Debo admitir que quedé gratamente sorprendido con esta película, no sabía que esperar, porque se trata de llevar a la pantalla grande algunos de los aspectos más trascendentales de la vida de Freddie Mercury, uno de los mejores cantantes de la historia de toda la música, reflejando al mismo tiempo partes importantes o puntos de inflexión  de la carrera de uno de los nombres más influyentes y vitalicios de la cultura en general como lo es Queen, porque su influencia va más allá de la música, trascendió el plano netamente auditivo y recrear a un icono de tal magnitud, en poco más de dos horas no iba a ser tarea fácil.

El filme con mucho dinamismo ilustra la magia que tenía el cuarteto británico para hacer música con autenticidad y seguridad en sí mismos. Es importante que las nuevas generaciones vean lo que realmente es un artista genuino, creativo, que no se deja imponer modas, más bien las inventa y usa toda su imaginación para experimentar con la música que desea hacer; esto es magnífico en un mundo en donde prevalecen los artistas pre-empacados, signados por la mediocridad. Esta cinta es una medicina, sobre todo en América Latina es como llevar una vacuna a los cines.

El director Brian Singer salió airoso de la titánica labor de reproducir las escenas del “Live Aid”, para ello tuvieron que construir una tarima idéntica y rodar allí las escenas con los actores emulando a Queen, para luego combinarlas y montarlas con escenas reales del concierto. No fue nada sencillo y también han criticado que los gestos de Malek no se sincronizan con los de la música original, entonces yo le pido a quienes critican que lo intenten… ¡Sí! Intenten cantar e imitar la voz de uno de los mejores cantantes de la historia en un concierto de esa magnitud y luego veremos.

Bohemian Rhapsody

Hay que darle mucho crédito al actor Rami Malek, quien se metió en la piel de Mercury, un artista único, casi imposible de imitar y había muchas posibilidades de quedarse corto o de acabar siendo ridículo por los excesos cometidos. Sin embargo el protagonista de la serie de televisión “Mr. Robot” asumió el reto   llegando a convertirse literalmente en Mercury, tanto en su forma de actuar como en la apariencia física y la utilización del lenguaje corporal.

Pero no solamente Malek estuvo genial. El trabajo de casting fue extraordinario porque las similitudes físicas y buenas actuaciones de Gwilym Lee como Brian May (sobre todo), Ben Hardy como Roger Taylor y Joseph Mazzello en el rol de John Deacon hacen que espectador viva la fantasía de ver a los mismos Queen componiendo y grabando sus grandes éxitos.

Han llovido inmerecidamente las críticas negativas: Qué no profundiza en los demonios internos de Freddy Mercury… ¡cierto! Pero de eso no se trata la película. Qué tiene errores en cuanto a las fechas de algunos acontecimientos… ¡cierto! Pero no por eso el filme se pierde en el intento. Inclusive el actor Sacha Baron Cohen, quien inicialmente iba a interpretar al cantante, abandonó su rol porque él quería darle un enfoque más profundo y adulto, en cambio los productores aptaron por un filme más abierto y accesible a todo público. Es importante tomar en cuenta que tanto Brian May como Roger Taylor estuvieron involucrados en la producción y si permitieron esas licencias por algo fue. Al final el resultado es fantástico, porque millones de jóvenes en todo el mundo, sumidos en la penumbra de una oferta musical decadente y mediocre, han descubierto la magia de Queen.

Bohemian Rhapsody

Es importante resaltar que no se trata de un filme 100% biográfico o de cine documental. La película hace un recorrido por la transformación de Farrokh Bulsara a Freddie Mercury, la problemática relación con su familia; la forma en cómo conoció a Brian May, Roger Taylor y John Deacon; su vida amorosa junto a Mary Austin y el tormentoso camino hacia descubrir su homosexualidad, y su posterior descubrimiento de ser portador del VIH; todo esto mientras vive varios de los momentos más importantes de la carrera de Queen.

Los mensajes son muchísimos: cree en ti mismo sin importar lo que digan los demás, inclusive tus seres queridos; se fiel a tus creencias, aunque te hagan dudar; no dejes que te impongan un estilo de vida o que te dicten ordenes que cambien las cosas en las que tú crees; los sueños se pueden cumplir pero implica sacrificios; las imperfecciones terminan siendo rasgos positivos ante una perfección estéril; el valor de la amistad y el trabajo en equipo. Si todo esto parece tomado de un libro pero la película y en general la vida de Queen esté envuelta en todos estos aspectos, más no eran perfectos, había desavenencias y desacuerdos entre ellos que no fueron pasados por alto en la película.

La labor de dirección artística es encomiable, ilustrando con minuciosidad las diferentes décadas por las cuales Queen hizo carrera; igualmente el trabajo de diseño de vestuario, estilismo y maquillaje, que no podía ser pasado por alto porque la banda tenía una estética muy particular; los detalles fueron tan bien cuidados que como ya comenté anteriormente, el espectador siente que está siendo testigo presencial de como Freddie, Brian, Roger y John dejaron su huella en la historia de la música.

Bohemian Rhapsody

¿Cuáles son los errores?

Hablar de errores es contraproducente, porque si May y Taylor permitieron que se cambiaran algunos acontecimientos en cuanto a fecha, lugar y circunstancias, por algo fue, y es posible que lo hayan hecho en pro de darle dinamismo a un guión que resume casi tres décadas en dos horas; en este caso sería intencional, no podría hablarse entonces de “error”. En dado caso algunas de las imprecisiones son las siguientes:

La película muestra al joven Freddie Balsura conociendo a May y Taylor la misma noche que su cantante principal renunció. En la vida real, Mercury fue amigo de la banda desde principios de 1969, cuando conoció al cantante principal, Tim Staffell, quien al renunciar en 1970, ya Mercury estaba viviendo con May y Taylor.

En el filme Freddie conoció a Mary Austin, su esposa, la noche que él se introduce a la banda; luego la buscó para invitarla a salir  en su lugar de trabajo, la tienda de ropa Biba, cuando en realidad fue May quien salió primero con Austin. Lo mismo sucede con la carrera solista, Freddy no fue el primer en lanzar un proyecto solista en 1985, Taylor se le adelantó en 1981.

Mercury no conoció a Jim Hutton en una fiesta donde este último trabajo de mesonero. En la vida real, Hutton trabajaba como peluquero en el Hotel Savoy cuando conoció a Mercury en el club gay Heaven, en marzo de 1985; lo que si es cierto es que siguieron juntos como pareja hasta la muerte del cantante en 1991.

El ejecutivo discográfico Ray Foster, interpretado en la película por Mike Myers, es ficticio, no existió, aunque está basado en algunos rasgos del director de EMI, Roy Featherstone, quien fue un gran fanático de Queen, más sí creía que la canción Bohemian Rhapsody era demasiado larga como para ser un sencillo radial.

Otro asunto controversial es el diagnóstico de VIH, porque en la película, Freddie lo revela a la banda durante los ensayos del Live Aid (1985), cuando en realidad la banda solo lo supo hasta principios de 1989, según el propio Taylor. Igualmente el Live Aid no representó una reunión de Queen, porque la cinta revela que tenían años sin hablarse ni tocar juntos, en realidad está lejos de la realidad ya que el último show de la gira promocional del disco The Works, lanzado en 1984, fue apenas ocho semanas antes de presentarse en Live Aid.

Trailer:

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