El remake de Punto de Quiebra: ¿Película o Exhibición de Deportes Extremos?

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  edgar vs Patrick

 Por Roberto C. Palmitesta R.

Muchas son las reacciones que se han visto en los espectadores tras ver la nueva versión de Punto de Quiebra. La gente sale del cine asombrada por las escenas de deportes extremos y quienes disfrutamos de este tipo de actividades, obviamente salimos complacidos. Las féminas también quedan satisfechas tras una alta dosis de un Edgar Ramírez “extremo”, pero quizá, la mayoría de ellos estén bajo el efecto casi hipnótico que generan las impresionantes escenas de riesgo, filmadas con alta tecnología bajo un presupuesto millonario. Pero ¿qué hay del argumento? ¿Qué hay del mensaje del filme y del desarrollo de sus personajes? Quizá, los jóvenes que disfrutaron de esta nueva entrega, no llegaron a ver la primera versión estrenada en 1991, que se convirtió en todo un clásico del cine acción.

El argumento

En la cinta de 1991 un joven agente de nombre Johnny Utah investiga a un grupo de ladrones de banco llamado Los ex – presidentes, quienes usaban máscaras de mandatarios estadounidenses (Reagan a la cabeza) para esconder su identidad mientras perpetraban sus robos. Con el dinero obtenido financiaban sus temporadas de surf, buscando el camino espiritual con una conexión entre el hombre y la naturaleza. En cambio, en la nueva entrega de 2015, el nuevo grupo de criminales apenas usa las máscaras de ex – mandatarios en su primer robo (Bush a la cabeza). No buscan enriquecimiento, más bien intentan devolver a la naturaleza lo que el hombre le ha quitado atacando importantes consorcios estadounidenses. Son financiados por un mecenas del Medio Oriente de nombre Pascal Al Fariq y su principal objetivo es superar Las Ocho Pruebas de Ozaki, una serie de retos que desafían los elementos de la naturaleza y buscan alcanzar un alto nivel de iluminación espiritual.

El resultado de este remake no fue del todo conseguido, creando más una exhibición 3D de deportes extremos que una película con un argumento convincente que prevalezca en el tiempo. La mayoría de los elementos que hicieron del filme noventero un objeto de culto, quedan desdibujados en esta nueva versión llena de tecnología y efectos. El surf que fue abordado con tanta pasión en 1991, no pasa de un par de escenas en la versión actual, pues la casi totalidad del rodaje consiste en diversas secuencias de deportes extremos (paracaidismo, montañismo, snowboard y escalada en roca, pero sin detenerse en la filosofía de cada uno), espectacularmente rodadas en escenarios exóticos de todo el mundo, entre ellos Canaima y el Salto Ángel (hay que darle crédito a Edgar Ramírez en el hecho de que Venezuela haya sido incluida).  

Los directores 

Point Break (1991) es una de las cintas emblemáticas del cine acción de finales del siglo pasado. Fue dirigida nada menos que por Kathryn Bigelow, ganadora del Oscar en 2009 por The Hurt Locker y ex – esposa del laureado director James Cameron. En cambio Point Break (2015) es dirigida por el especialista en fotografía Ericson Core, quien en el pasado estuvo a cargo de la fotografía de Rápido y Furioso. Es cierto que Core hizo  un trabajo genial filmando las escenas de deportes extremos, pero esto está muy bien si trabajas para un canal deportivo como ESPN o FOX Sports, no para un filme que también intenta transmitir un argumento y un mensaje. El resultado: el remake carece de construcción dramática y ni hablar del desarrollo de los vínculos entre cada personaje, algo que sí logró hacer satisfactoriamente Bigelow.

Como ejemplo de lo expuesto anteriormente, tomemos la escena del salto en paracaídas de la película de 1991, que tiene una magia y una belleza singular, transmitiendo diversos sentimientos con una excelente banda sonora como telón de fondo (a cargo de Mark Isham), a diferencia del salto ejecutado en Los Alpes en el filme de 2015, cargado de adrenalina producto de un impresionante despliegue técnico de equipos de filmación, pero carente de vida. 

PB 1991 2

Los personajes 

Es muchísimo más auténtico y original el Bodhi del fallecido Patrick Swayze, que el Bodhi de nuestro venezolano Edgar Ramírez. Sé que como venezolanos debemos sentirnos orgullosos de los logros de Edgar, pero su caracterización no es tan convincente como la de su predecesor, quizá porque en la vida real Patrick Swayze era un asiduo al surf, los deportes y las artes marciales, entonces él podía sentir y entender mejor el rol que le tocó interpretar (Swayze hizo su salto en paracaídas sin dobles), sin ignorar el hecho de que era un actor lleno de carisma, consagrado en el cine acción. En cambio, al oriundo de San Cristóbal le faltó convicción y recientemente está más versado en caracterizar personajes históricos o dramáticos como Carlos El Chacal o Simón Bolívar.

¿Critican que para interpretar al nuevo Johnny Utah buscaron un actor desconocido como el australiano Luke Bracey? Bueno, cuando se estrenó la primera versión en 1991, Keanu Reves también era un desconocido y fue Punto de Quiebra la obra que lo catapultó a la fama. Pero aquí si vale la pena aclarar que el Utah de Bracey está mejor desarrollado que el Utah de Reves, se explica mejor su origen y su conflicto existencial debido a experiencias del pasado. El Utah 1991 era una ex – estrella de fútbol americano, en cambio el Utah de 2015 ya tenía un background reconocido en los deportes extremos.

En ambas cintas la relación entre Bodhi y el agente Utah se desarrolla de la misma forma. En su investigación el agente del FBI sigue la pista de que probablemente el buscado grupo de criminales era en realidad un equipo de deportistas extremos (más que nada surfistas en la primera entrega) y utiliza su perfil de atleta para infiltrarse. Lo que no sabe es que terminaría compenetrándose con la ideología y el carisma de su líder Bodhi, desarrollando una relación casi homosexual, lo que termina distorsionando su visión de ver el mundo, creando conflictos entre el deber ser de su trabajo como agente de la ley y la libertad de su espíritu aventurero.

Edgar and Bracey

El agente del FBI Angelo Pappas fue interpretado magistralmente por Gary Busey en 1991. Era un soporte para el desarrollo de la carrera de Utah, con toques de humor e irreverencia, pero en la versión 2015, Pappas se convierte en un malhumorado agente de origen británico que poco aporta al desarrollo de la historia, pese a que fue interpretado por un excelente actor: Ray Winstone.

Ni hablar de las parejas de Utah: en 1991 Lori Petty interpreta a Tyler Endicott, una joven surfista quien sobrevivió la muerte de sus padres y cuyo rol tiene peso sobre el Utah de Keanu Reves, llegando a influir en sus decisiones; en cambio, en la versión 2015, la Samsara de Teresa Palmer pasa tan desapercibida que podría no haber estado en la película.

También están el resto de los integrantes de la banda de ladrones, que en ambos filmes pasan sin pena ni gloria: Roach y Grommet principalmente. Como dato curioso el actor Bojesse Christopher quien en la cinta de 2015 interpretó al Director del FBI Chapman, fue quien le dio vida a Grommet en el filme de 1991 y James Le Gros, quien caracterizó a otro dirigente del FBI en la nueva versión, caracterizó a Roach en la cinta original.

Los logros

A la nueva entrega hay que darle mucho crédito en el aspecto técnico y en el hecho de haber hecho el rodaje en 11 países. Tiene escenas filmadas en Alemania, Austria, Estados Unidos, Francia, India, Italia, México, la Polinesia francesa, Suiza y Venezuela. Los deportes extremos fueron ejecutados por deportistas profesionales, para lo cual el director Ericson Core tuvo el mérito de reunir a los maestros del snowboard y la escalada en roca (incluyendo al campeón Chris Sharma), así como a surfistas especializados en olas grandes y pilotos de motocrós de alto riesgo.  De hecho, uno de los atletas que participó fue el fallecido paracaidista colombiano Jonathan Flórez, conocido como “el hombre pájaro”.

Trailer 1991:

Trailer 2015: